- El Aikido tiene sus propias reglas de etiqueta, y cada Dojo las suyas. Estas son muy sencillas y como todas reglas, tienen una finalidad clara. Esta es, en definitiva, ordenar ciertas pautas y conductas para que pueda practicarse Aikido en forma armónica, clara y efectiva; además de lograr un ambiente cordial y seguro en el Dojo. En ningún momento debe olvidarse que el Aikido es un Arte Marcial, y que el propósito de la práctica es la búsqueda personal del perfeccionamiento espiritual, no aprender técnicas para luchar o competir con otros.
- Nunca pasar por alto que el objetivo último es seguir los lineamientos de los Maestros y proteger la pureza del Aikido, tal como lo legó O´Sensei.
- No es propósito de la práctica de Aikido vencer a otros. Por ello, una de las primeras reglas es ofrecer la colaboración a aquellos que se acercan al Dojo. Es fundamental mantener respeto hacia los semejantes. El saludo es una manifestación de respeto.
- No olvide que el Dojo es un lugar de entrenamiento y de purificación de la persona, nunca aplique una técnica de Aikido fuera del Dojo. Es fundamental educar el espíritu para destruir la discordia y agresión propia y de otros, sin destruir al otro.
- Al entrar al Dojo, saludaremos con una reverencia (rei), con respeto y agradecimiento que merece un espacio propicio para el desarrollo físico y espiritual de la persona.
- Al subir o bajar del tatami haremos una reverencia hacia la imagen de O´Sensei, igual que antes de comenzar y al terminar una clase.
- Cuando el instructor enseña una técnica, realiza una explicación, corrección o demostración, agradecer haciendo una reverencia.
- Antes de comenzar a practicar con un compañero y al finalizar, agradecer haciendo una reverencia.